“Even when I'm dead, I'll swim through the Earth,
like a mermaid of the soil, just to be next to your bones. ”
-Jeffrey McDaniel
amol jondred pelcent
23.1.12
16.1.12
10.1.12
Te amo...
Ek het jou lief. - Afrikaans
Maite Zaitut.- Basque
T'estimo.- Catalan
Mi aime jou.- Creole
Canda munani. - Quechua
I love you. -English
I love you. -English
Mi amas vin. - Esperanto
Mina armastan sind. - Estonian
Je t'aime.- French
Ti amo.- Italian
Ego Te amo. - Latin
Eu te amo. - Portuguese (Brazil)
Eu amo-te. - Portuguese (Portugal)
Te amo.- Spanish
Ya vas lublu. - Ukrainian
19.12.11
II.
Quererte cuando llueve
Establecer nuestro lecho de espumas
En medio de una selva de agua ágiles
Ruborizar el verde corazón de la lluvia
Tomar por nuestra cuenta el cumplimiento
de su latido atomizado
Atorizar su delirio de errancia
Querernos sin palabras junto a su rito absorto
Guardar para sus dedos ateridos un fuego
Caldear una piedra de amor bajo la lluvia
Querernos cuando llueve para que llueva a gusto
Que sea el lecho el arca y perder el timón
Y que nos deje solos la lluvia y se despliegue
No escucharla no verla dejarla ir a lo suyo
Que llueva sólo lluvia que sólo el amor ame
Su garra pura selle los sitios y los límites
Hable la casa intacta con las aguas enteras.
-Tomás Segovia, Sentencias amorosas, Anagnórisis
Establecer nuestro lecho de espumas
En medio de una selva de agua ágiles
Ruborizar el verde corazón de la lluvia
Tomar por nuestra cuenta el cumplimiento
de su latido atomizado
Atorizar su delirio de errancia
Querernos sin palabras junto a su rito absorto
Guardar para sus dedos ateridos un fuego
Caldear una piedra de amor bajo la lluvia
Querernos cuando llueve para que llueva a gusto
Que sea el lecho el arca y perder el timón
Y que nos deje solos la lluvia y se despliegue
No escucharla no verla dejarla ir a lo suyo
Que llueva sólo lluvia que sólo el amor ame
Su garra pura selle los sitios y los límites
Hable la casa intacta con las aguas enteras.
-Tomás Segovia, Sentencias amorosas, Anagnórisis
Coloquio sideral
¡Te adoré tanto anoche!
-Me adoraste en ausencia.
-¡Te besé tanto anoche!
-Me besaste en ausencia.
-¡Te miré tanto anoche !
-Me miraste en ausencia.
-¡Te adoré
sin pensarte en la forma.
Te besé
sin sentirme en tu rostro.
Te miré
sin mirada y sin sol.
-¿Y eso es posible, amada?
-Pregúntalo a la nube
que cruzó por mi sueño y se posó en tu alma.
-¿Qué se posó en mi alma?
-Cargada por la brisa, con la última nota
de mi vida en canción...
-Y la brisa ¿qué hizo
al sentirte en sus prados?
-Con los ojos turbados
presenció mi invasión...
-¿Y no quiso besarte?
-Sus labios no alcanzaron
mi corazón en flor.
Hubo de ver mi rostro
en sonrisa de agua,
contigo en la emoción...
-¿Y así llegaste, amada?
-Así miré tu alma,
te besé en la sonrisa,
y adoré tu ilusión...
-Julia de Burgos
-Me adoraste en ausencia.
-¡Te besé tanto anoche!
-Me besaste en ausencia.
-¡Te miré tanto anoche !
-Me miraste en ausencia.
-¡Te adoré
sin pensarte en la forma.
Te besé
sin sentirme en tu rostro.
Te miré
sin mirada y sin sol.
-¿Y eso es posible, amada?
-Pregúntalo a la nube
que cruzó por mi sueño y se posó en tu alma.
-¿Qué se posó en mi alma?
-Cargada por la brisa, con la última nota
de mi vida en canción...
-Y la brisa ¿qué hizo
al sentirte en sus prados?
-Con los ojos turbados
presenció mi invasión...
-¿Y no quiso besarte?
-Sus labios no alcanzaron
mi corazón en flor.
Hubo de ver mi rostro
en sonrisa de agua,
contigo en la emoción...
-¿Y así llegaste, amada?
-Así miré tu alma,
te besé en la sonrisa,
y adoré tu ilusión...
-Julia de Burgos
Desnudo en sombra
Volverse a enamorar.
Besar una piel que sabe distinto,
no encontrar puntos de referencia
que indiquen el momento justo,
la caricia perfecta,
la mano compañera.
Retornar a un cuerpo nuevo
sin los huecos del anterior,
no poder palpar una nuca excitada,
una espalda con escalofríos conocidos.
Qué pobre se queda el intento de amar igual a la primera vez.
Cómo pesa una boca tan sabida,
tan llena de humo compartido
ante la desconocida tan poco explorada, tan miedosa.
Cuánto cuesta abandonarte, lavarme de tu olor,
quitarme las huellas de tu peso,
desdoblarme en otra Almudena
y comenzar a hacer mía una figura
de la calle que me asusta y que ¿quiero?
poseer, pero... tú, ahí estás tú,
traspasando con tu desnudo mi sombra,
consolándome pesaroso de mi dolor al terminar,
tu sonrisa y tu cigarrillo,
ese brazo moreno rodeando mi cintura
y llevándome a un lecho desordenado...
y tus manos de violinista
volando y enredándose en mis senos.
-Almudena Guzmán
Besar una piel que sabe distinto,
no encontrar puntos de referencia
que indiquen el momento justo,
la caricia perfecta,
la mano compañera.
Retornar a un cuerpo nuevo
sin los huecos del anterior,
no poder palpar una nuca excitada,
una espalda con escalofríos conocidos.
Qué pobre se queda el intento de amar igual a la primera vez.
Cómo pesa una boca tan sabida,
tan llena de humo compartido
ante la desconocida tan poco explorada, tan miedosa.
Cuánto cuesta abandonarte, lavarme de tu olor,
quitarme las huellas de tu peso,
desdoblarme en otra Almudena
y comenzar a hacer mía una figura
de la calle que me asusta y que ¿quiero?
poseer, pero... tú, ahí estás tú,
traspasando con tu desnudo mi sombra,
consolándome pesaroso de mi dolor al terminar,
tu sonrisa y tu cigarrillo,
ese brazo moreno rodeando mi cintura
y llevándome a un lecho desordenado...
y tus manos de violinista
volando y enredándose en mis senos.
-Almudena Guzmán
Sólo una vez
Sólo una vez supe para qué servía la vida.
En Boston, de repente, lo entendí,
camine junto al río Charles,
observé las luces mimetizándose,
todas de neón, luces estroboscópicas, abriendo
sus bocas como cantantes de ópera;
conté las estrellas, mis pequeñas defensoras,
mis cicatrices de margarita, y comprendí que paseaba
mi amor
por la orilla verde noche y lloré
vaciando mi corazón hacia los coches del este y lloré
vaciando mi corazón hacía los coches del oeste y lleve
mi verdad sobre un pequeño puente encorvado
y apresuré mi verdad, su encanto, hacia casa
y atesoré estas constantes hasta el amanecer
sólo para descubrir que se habían ido.
-Anne Sexton
En Boston, de repente, lo entendí,
camine junto al río Charles,
observé las luces mimetizándose,
todas de neón, luces estroboscópicas, abriendo
sus bocas como cantantes de ópera;
conté las estrellas, mis pequeñas defensoras,
mis cicatrices de margarita, y comprendí que paseaba
mi amor
por la orilla verde noche y lloré
vaciando mi corazón hacia los coches del este y lloré
vaciando mi corazón hacía los coches del oeste y lleve
mi verdad sobre un pequeño puente encorvado
y apresuré mi verdad, su encanto, hacia casa
y atesoré estas constantes hasta el amanecer
sólo para descubrir que se habían ido.
-Anne Sexton
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